domingo, 17 de abril de 2011

Deseos de mi alma...

Dios pues rindo mis dedos a ti al igual que mis sentimientos aunque no se los de lo cierto que pongo en este escrito, intento disolver lo opuesto. En la tarde en la mañana en las presiones, en las ficciones, en las lumbreras, en lo visible, en lo audible, en los segundos, en lo tormentos, en las sonrisas, todo Oh Dios me es vanidad. Y tristeza como ninguna meditada, y compleja, pesada, y diferente. Revolotean pensamientos inciertos y actitudes frívolas, ¿De dónde viene esto? ¿No es acaso de mi propio corazón, y de la fuente de mis inconformidades?...

Distinto me siento entre todos, no sé si sea la solución entenderme entre ellos, y ellos romper mis sueños. O alzar mi voz a lo más lejos de lo incomprensible, y descomprimir mis fabulas, mis líneas, mis propias ideas. No sé si descifrar la solución o encajarme en mis palabras, y de alguna manera menguar en ellas, de alguna manera despejar lo ficticio de sus conversaciones, e investigar en lo profundo de mis motivos. Motivos que me llevan como hoja en el viento, que me llevan como pez en el agua, en las líneas divisorias del mundo. ¿Tartamudo de la verdad? Hasta cuando detendré el gozo de predicar, y retornar en tus estatutos, ¡parándome firme en el calzado que me has dado!

Romper mis miedos y hacer resplandecer la luz de tu salvación, descifrar mis dudas y rendirme completamente a tus palabras. ¿Cuál coraza en mi corazón, despoja mis más íntimos y fuertes deseos? Deseos que mueven las lagrimas, deseos que iluminan las mentes reprobadas, y aun la mía se siente opacada ante aquello que me concedes. Y que yo ¡Oh Dios! con cuanta bajeza, con cuanto desprecio me he visto ante la mirada de mi conciencia ¿Cuanto más Tu Santísimo Dios?

Quisiera; desbocarme en amor por todos, sin importar el dolor. Ser valiente al frente de toda columna de temores, quisiera ser como el viento ir y venir en dirección por tu voz Señor. Quisiera ser como tus profetas, que hablaban ante aquellos que tenían poderío sobre los ejércitos y una sola orden los destruiría…

sábado, 30 de mayo de 2009

Talvez...

Tal vez no te criaron con amor, pero tu Dios es amor.
Tal vez conociste a alguien que te engaño, pero Dios siempre es fiel.
Tal vez...

Distes a parar en un lugar sin respuestas, con puertas abiertas
con dudas dispuestas a menguar en el mar.

En mi caso, una vez pase cerca de aquellos pasos
pero no los pise. ¿Tu los pisaste?

Yo también los ignore una vez, pero tal vez era inevitable caer.
Es para levantarse, y andar...

Recordé que hay un lugar de refugio, donde solo cerrar los ojos
creer y hablar... Todo puede cambiar.

Tal vez, perdiste la esperanza, pero se pude encontrar.
No encuentro tus lagrimas ¿Acaso se pudieron borrar?
Si tal vez sea cierto, pero cierto es que...
Dios no es un tal vez, el es... y siempre sera.

Amen...